DEMARCACIÓN DE ANDALUCÍA, CEUTA Y MELILLA DEL CICCP
VUELVEN LAS TARDES COLEGIALES. El decano de la Demarcación de Extremadura e ingeniero de ADIF hace un repaso de los modelos constructivos de los Puentes Arcos
Las tardes de Encuentros Colegiales volvieron tras el descanso estival con lo que se convirtió en toda una clase magistral sobre puentes arco a cargo de D. Pablo Jiménez Guijarro, decano de la Demarcación de Extremadura del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y laureado compañero de Adif, empresa en la que lleva 21 años de carrera. Ejemplos emblemáticos como el Viaducto de Contreras y el Viaducto del Almonte son dos de sus proyectos más singulares, que cuentan con un nutrido palmarés de premios internacionales. Así lo expuso ante los colegiados asistentes, el representante provincial en Sevilla del CICCP, D. Pietro Tucci, promotor y organizador de estas citas que se han convertido en un emblema colegial. El decano de la Demarcación de Andalucía, Ceuta y Melilla del CICCP, D. Alberto Marina Moreno, abrió el acto dando la bienvenida a los asistentes y agradeciendo la participación de su homólogo extremeño en estas tardes colegiales.
En una exposición ágil y eminentemente técnica, Jiménez Guijarro hizo un repaso la construcción de puentes arcos, tomando de modelo los erigidos en Extremadura. Cogiendo como elemento inicial la cimbra, que se viene usando desde la época de los romanos, explicó su evolución, “que ha llegado a complicarse hasta niveles espectaculares”. Puso como referente del uso de la cimbra el Puente de Alcántara, el puente romano más alto del mundo, “emblema de nuestra profesión y que todo ICCP debería visitar una vez en la vida”, apostilló. El decano de Extremadura e ingeniero de ADIF puso de relieve que este puente, que cuadriplica la luz del Puente Romano de Mérida -el puente romano más largo del mundo que se conserva-, ha estado en servicio hasta hace unos meses, que se ha puesto en funcionamiento el nuevo. De su sustituto comentó que se ha usado un método constructivo mixto, de cimbra y voladizo atirantado. Como ejemplos de otros puentes arcos cimbrados en Extremadura citó el Puente de Almaraz (1537), que sigue en “uso menor desde 1995”, y el Puente Romano de Mérida, en uso hasta 1991.
Entrando en materia sobre los modelos constructivos, se refirió en segundo lugar a las estructuras autoportantes, de uso muy común en China, que comprenden una estructura metálica liguera sobre la que se pasa un carro de hormigón, que va generando una estructura mixta. Jiménez Guijarro comentó que en China se están haciendo estructuras ahora con tubos metálicos, que rellenan de hormigón, con la que están logrando luces de hasta 430 metros.
El método de abatimiento de semiarco, tanto con estructura de hormigón como metálica, lo ilustró con los Arcos de Alconetar, en el río Tajo. De esta actuación puso un vídeo muy llamativo sobre el efecto del viento en la estructura durante su montaje y construcción. Rachas de escasamente 30 km/h provocó que el puente entrara en resonancia y estuvo a punto de colapsar. Por ello, comentó, desde ese momento ADIF hace ensayos en túnel de viento en todos los puentes singulares.
El siguiente método comentado fue el de la Celosía Triangulada con montantes provisionales, que es el empleado en el Viaducto de Almonte de la autovía A-66, con 184 metros de luz y 50 metros de flecha; y en el de Oporto, de más de 200 metros de luz. Se basa en el uso del tablero como cordón de tracción, con montantes provisionales para el avance en voladizo, teniendo como ventaja la reutilización de los elementos auxiliares en caso de viaductos paralelos, con en el caso de las autovías.
En cuanto al método de Avance en Voladizos Atirantados, lo ejemplificó con el icónico Puente/Viaducto de Contreras, que cuenta con un espectacular arco de hormigón de 261 metros de luz, terminado en 2009 y con el Viaducto del Almonte, que con su arco de 384 m. de luz supone Record del Mundo en arco ferroviario. Este último, que superó en un 50% a Contreras, el mayor arco de España (y récord del mundo de arco ferroviario cuando se terminó) es una de las obras más colosales de la ingeniería civil española, diseñada por el prestigioso ingeniero D. Juan José Arenas de Pablo para la línea de alta velocidad de Extremadura. Este puente ejemplifica a la perfección la técnica de avance en voladizos sucesivos con atirantamiento provisional, un método constructivo que permitió salvar la compleja orografía del embalse de Alcántara sin necesidad de instalar apoyos permanentes en el agua. El viaducto destaca por su gran arco rebajado de hormigón armado, el cual sostiene el tablero superior. Construir una estructura de tal magnitud sobre un embalse profundo requirió un procedimiento específico, que explicó Jiménez Guijarro de manera pormenorizada a los presentes.
En su explicación, detalló que, en el primer tramo con cimbra, hubo que reforzarla a rasante para poder absorber todos los esfuerzos y evitar que la expulsara; y que los 32 anclajes por cada zapata son “los más potentes en España y quizá en el mundo”. “Este es uno de los aspectos críticos de este tipo de modelos, la estabilidad depende de los anclajes, que deben tener anclajes de reserva y lograr un coeficiente de seguridad de al menos 1’5”, según precisó. Otro de los momentos críticos, subrayó, es el cierre del arco, con voladizos atirantados, donde se llega con dos semi-mitades. El experto ingeniero de ADIF, recordó que tuvo que tomar durante dos años el rango térmico para calcular el mejor momento para el cierre, “para que sea rápido”; y que se usó hormigón autocompactante, “de una resistencia que no se había usado antes”. También explicó que al método de atirantado evita hacer apertura en clave. “Una vez el arco cerrado, te relajas mucho. Lo difícil ya lo habíamos hecho”, dijo. El arco tardó en hacerse año y medio. Este puente-viaducto funciona por forma y por inercia; de hecho, el que tenga forma achaflanada ayuda a evitar que el puente entre en resonancia, mejorando la estabilidad transversal al abrirse en dos “patas”.
Jiménez Guijarro aseguró que “de cuando en cuando me toca pasar por el puente y me sigue asombrando. Caben tres estadios y medio de lado a lado o dos veces el portaviones Principe de Asturias”.