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DEMARCACIÓN DE ANDALUCÍA, CEUTA Y MELILLA DEL CICCP

Los últimos episodios de lluvias torrenciales recuerdan la urgencia de formalizar la coordinación de la ayuda de los equipos técnicos y mejorar su formación en este tipo de situaciones críticas

El último tren de borrascas vivido este 2026, que ha causado estragos en Andalucía, ha vuelto a poner sobre la mesa la necesidad de formalizar la ayuda de los técnicos en las actuaciones de emergencia. La Demarcación de Andalucía, Ceuta y Melilla del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos está a la espera de cerrar la firma de un convenio con la Junta de Andalucía que regularice el funcionamiento y la gestión de los equipos de ingenieros voluntarios ante emergencias. Este acuerdo estaría en la línea del convenio de colaboración suscrito en octubre de 2024 entre la Consejería de la Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa de la Junta de Andalucía y el Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Arquitectos, para la formación en emergencias del personal colegiado y para la creación e implantación de grupos provinciales de arquitectos expertos en evaluación de daños en edificaciones”, con el actual Consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz Cabello.

El Grupo de Arquitectos/as Voluntarios/as de Emergencia de los Colegios de Arquitectos de Andalucía (GAVE CACOA), algunos de cuyos miembros ya han prestado ayuda en el terremoto de Lorca (2011) o la Dana de Valencia (2024), invitó a Caminos Andalucía a unirse el 6 de marzo a una reunión donde pusieron en común las actuaciones llevadas a cabo en localidades de la Sierra de Grazalema, en las provincias de Cádiz y Málaga, con motivo de las lluvias torrenciales. El responsable de Visado de la Demarcación, Francisco Vallejo Ferreira, ICCP y Arquitecto colegiado, acudió en nombre del Colegio al encuentro donde, además de relatar la experiencia de más de 40 arquitectos voluntarios que, durante tres semanas, trabajaron sin descanso evaluando viviendas y otras edificaciones afectadas, revisando estructuras y ayudando a garantizar la seguridad de los vecinos; se arrojó luz sobre la urgencia de unir fuerzas, mejorar la coordinación, regularizar los procesos y elevar la capacidad de respuesta rápida.

El GAVE, que ha realizado una labor esencial de evaluación de riesgos y de apoyo técnico para posibles evacuaciones de personas y otras medidas urgentes, en coordinación con servicios de emergencias, ayuntamientos, CSCIC y autoridades policiales; incidió en la conveniencia de integrar en estos equipos a los Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos para ayudar en el testeo de infraestructuras, ofreciendo seguridad y tranquilidad a la población y a las autoridades. Desde Caminos Andalucía se comparte con el CACOA el deseo de avanzar en un frente común, coordinado, de respuesta ante emergencias. Para ello, se incidió en la premisa de elaborar un protocolo, acordado con la administración pública, que canalice esta ayuda, defina las casuísticas y los pasos a seguir, así como las herramientas disponibles.  Como subrayan desde el Consejo de Arquitectos, este tipo de escenarios invita a reflexionar sobre la conveniencia de articular fórmulas de colaboración institucional más claras y ofrecer formación específica a los equipos de intervención voluntarios. De este modo, se contaría con redes profesionales preparadas para actuar cuando el territorio lo necesite, aportando un valor muy significativo a la capacidad de respuesta de nuestras ciudades y pueblos.

En un escenario en el que los fenómenos climáticos extremos serán cada vez más frecuentes, contar con técnicos que conocen el territorio y que están preparados para actuar ante situaciones de emergencia no es solo una ventaja, es una necesidad creciente para la gestión pública de las catástrofes.

Vallejo Ferreira lamentó que a veces la sociedad olvida que la Arquitectura y la Ingeniería no tratan solo de estructuras, sino de vidas. “Los Ingenieros y los Arquitectos son técnicos que no sólo miran estructuras, que no solo evalúan daños, sino que ayudan a devolver la tranquilidad a quienes esperan poder volver a su casa. Cuando el conocimiento se pone al servicio de los demás, la técnica trasciende lo material y se convierte también en un acto profundamente humano. En momentos como estos se revela el verdadero valor de lo que hemos estudiado: detrás de cada plano, de cada cálculo, de cada trazo y de cada inspección, hay personas. Personas que circulan por nuestras carreteras, niños que juegan en parques, duchas de agua caliente al final del día, centros comerciales llenos de vida, dormitorios en silencio… vidas enteras. Porque reconstruir no es solo levantar muros, es ayudar a que la vida vuelva a encontrar su lugar”.