DEMARCACIÓN DE ANDALUCÍA, CEUTA Y MELILLA DEL CICCP
EXPOCONSTRUYE. El decano de Caminos Andalucía insta a tener en cuenta en la planificación de infraestructuras la opinión de los ingenieros, presentes desde la identificación de necesidades hasta su proyección, ejecución y financiación, y apuesta por crear una bolsa de actuaciones co-financiables
La mesa de las constructoras, donde participó el representante provincial de Sevilla, apostó por una nueva modernización, por la aprobación de un plan global de infraestructuras para Andalucía y por buscar fórmulas para volver a atraer talento al sector
La reapertura de los proyectos civiles a la cofinanciación por medios privados, a través de diferentes fórmulas de colaboración con las administraciones públicas, ha centrado el debate entre representantes de la Junta de Andalucía, SEOPAN, FADECO Contratistas y el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, en la mesa “¿Quién paga las infraestructuras del futuro?”, dentro de la VI Feria Profesional de la Construcción, Expoconstruye 2026, celebrada en Jerez. El decano de la Demarcación de Andalucía, Ceuta y Melilla del CICCP, Alberto Marina Moreno, se ha mostrado a favor de la reactivación de medios de financiación “hasta ahora poco frecuentes”, como la Colaboración Público-Privada, o nuevas fórmulas de contratación como la Compra Pública Innovadora o los procesos colaborativos, muy en auge en Europa.
Desde el Colegio de Ingenieros, ha asegurado, no sólo “tenemos la tarea de concienciar del papel vital de las infraestructuras para la sociedad, como base de la política social y principal pilar de su calidad vida, sino que también debemos velar por este patrimonio de obra civil”. Con este fin, nuestro Colegio asume la responsabilidad de fomentar la inyección de los fondos necesarios, públicos y/o privados, con las fórmulas que se consideren más convenientes, para el mantenimiento, la conservación y la ejecución de las infraestructuras que Andalucía precisa, ha aclarado. Como ha explicado, los ICCPs están en toda la cadena de gestación y realización de estas obras, presentes en la administración, marcando las necesidades de infraestructuras; en las Consultoras, que luego proyectan las actuaciones ideadas; y en las concesionarias y constructoras que las ejecutan; e incluso tienen presencia en los grupos que financian este tipo de proyectos. “Esto nos convierte en la herramienta más precisa y eficaz para una planificación adecuada, que marque prioridades y optimice los escasos medios de los que se disponen”, ha subrayado. En esta tarea, ha pedido a los responsables públicos que cuenten con sus técnicos para agilizar los procesos y abrir el abanico de proyectos financiables, de modo que exista una cartera siempre activa a concurso de las empresas privadas.
En esta línea, Marina Moreno ha defendido la creación de una bolsa de proyectos a la que concurrir por este tipo de vías para sacar adelante actuaciones vitales para Andalucía. Como ha incidido el decano de Caminos Andalucía, “tenemos el desafío de recuperar el tiempo perdido” por años de abandono y falta de inversión. Ha explicado que no siempre se dispone de los medios materiales y humanos para sacarlas adelante en tiempo y ahí es donde nace “la oportunidad de acudir a estos fondos privados en un momento como el actual, de apremiante necesidad y sensibilidad ciudadana”.
El representante de los ICCPs ha puesto el foco en las nuevas actuaciones necesarias para mitigar los efectos del cambio climático y en las adaptaciones de las existentes que requerirá el territorio por las afecciones del mismo. Ha precisado que existen proyectos que, a priori no se han considerado para acogerse a la co-financiación pero que podrían abrir un nuevo campo de oportunidad para las empresas privadas, así como para los usuarios. Marina Moreno ha aclarado que todas las infraestructuras ligadas al agua que generen ingresos por sí mismas, como las desaladoras o las presas, podrían abrirse a la concesión o al co-pago de los usuarios. Ha llamado la atención sobre la situación de las presas de titularidad estatal. “El 50% de estas presas requieren de actuaciones urgentes y este podría ser un nicho de inversión para el capital privado”.
Por último, el decano ha anunciado que la actual Junta Rectora del Colegio se ha impuesto la tarea de actualizar el informe sobre la situación de las infraestructuras en Andalucía, con una radiografía pormenorizada de la situación y del estado de las mismas, así como de los vacíos que hay que llenar. “Nos comprometemos a identificar en él actuaciones financiables con fondos privados u otras fórmulas de colaboración”, ha avanzado, “porque los Ingenieros de Caminos somos los técnicos competentes para señalar estas necesidades y oportunidades y proponerlas a las administraciones competentes”.
En esta mesa de debate han estado, junto al decano, Julián Núñez Sánchez, presidente de SEOPAN; Eduardo D. García Gutiérrez, viceconsejero de Fomento y Movilidad de la Junta de Andalucía; y Rafael Sánchez Alcalá, presidente de FADECO Contratistas; moderados por Ignacio Sánchez de Mora Andrés, presidente de ASICA.
Infraestructuras que transforman Andalucía
Antes de hablar de cómo financiar la obra civil, la mesa precedente abordaba ‘Las infraestructuras que transforman Andalucía: presente y futuro de un territorio que quiere seguir creciendo’, en la que estaban congregados cuatro representantes empresariales, todos Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. Pietro Tucci, director de Operaciones de Contratación de Jarquil y también represente provincial en Sevilla del CICCP; estaba acompañado por Benjamín Figueroa, director de Construcción de Martín Casillas; José Manuel Martínez, director de Contratación de Azvi; y Emilio Aguilera, director de Construcción de Vialterra. Tucci coincidió con el decano en que “nuestro principal empeño actual” es transmitir a la sociedad “lo que significa nuestro sector para el bienestar general”, e insistió en que “las infraestructuras no son un gasto, sino una inversión necesaria con una enorme repercusión social”.
“Las infraestructuras articulan un territorio, producen riqueza, pero no hay que olvidar su papel en la seguridad ciudadana. No son solo transporte y comunicaciones, sino presas y obras hidráulicas que han demostrado su importancia en la salvaguarda de vidas humanas y de pérdidas materiales”, argumentó el representante provincial del CICCP. José Manuel Martínez, por su parte, las calificó como “el motor del crecimiento” y se unió a la tarea de “trabajar para hacer ver su valor social”.
Pietro Tucci reclamó la urgencia de “una nueva modernización” de las infraestructuras. Lo ejecutado hasta la crisis de 2010 “ha sido extraordinario”, apostilló, “pero no podemos quedarnos ahí, hay que pujar para materializar esa modernización necesaria”. “Las empresas estamos preparadas, los ingenieros estamos listos, pero evidentemente necesitamos que se encuentren las fuentes de financiación necesarias y que las administraciones les den la importancia que requieren”. En este punto volvió a coincidir con Marina Moreno sobre la apuesta por la colaboración público-privada, “que ya funcionó en el pasado y cuya fórmula concesional es el pilar de las empresas españolas en el extranjero”; pero, precisó, “debe darse un giro en España” para que las empresas vuelvan a encontrar atractivas estas cofinanciaciones.
Por otra parte, el representante colegial puntualizó que el sector aqueja también la falta de mano de obra y la huida de talento en todos sus niveles, por lo que conminó a implantar medidas que vuelvan a hacer atractiva la actividad para los jóvenes, mejorando la retribución y reconociendo la profesionalidad de los ingenieros, en línea con la responsabilidad y los riesgos que se asumen en el desempeño de la Ingeniería. Esta idea fue compartida por todos los presentes en la mesa. Emilio Aguilera explicó los vaivenes y la inestabilidad ha vaciado el sector de personal cualificado en todas las escalas e instó a aprobar un plan de infraestructuras global para toda Andalucía que potencie las provincias menos favorecidas. José Manuel Martínez señalaba, asimismo, los efectos de los ciclos económicos y la tensión de los precios, que se traduce en toda la cadena, unido a que “se ha perdido el incentivo salarial para los profesionales”. Sin embargo, dijo sentir cierto “viento de cola” y confió en poder llegar “a un 2030-2040 prometedor”. Por último, Benjamín Figueroa, dijo que aún “hay mucha tela por cortar”, y para ello se necesita “mucha voluntad política”. “Debemos conseguir entre todos que este sector sea atractivo para las nuevas generaciones, porque lo necesitamos. Nos faltan manos”, cerró.
