DEMARCACIÓN DE ANDALUCÍA, CEUTA Y MELILLA DEL CICCP
RELACIONES INSTITUCIONALES. El Colegio señala a la consejera la necesidad de ofrecer herramientas a los ayuntamientos para agilizar las demandas de viviendas y de planificar las redes de transporte, las infraestructuras hídricas y las energéticas teniendo en cuenta los crecimientos poblacionales futuros y la creación de nuevos núcleos urbanos
La consejera de Vivienda, Juventud y Ordenación del Territorio, Rocío Díaz Jiménez, y el director General de Ordenación del Territorio, Francisco Javier Díaz Pérez, recibieron el 13 de octubre al decano de la Demarcación de Andalucía, Ceuta y Melilla del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, Alberto Marina Moreno, y al representante de Melilla del CICCP, Rafael de Linares Añón. La cita se enmarcaba en la agenda de encuentros institucionales programados por la nueva Junta Rectora de Caminos Andalucía para su presentación oficial. Esta primera toma de contacto ha permitido poner las bases de la etapa que emprenden ambas entidades, trasladando la disposición mutua a colaborar en cuanto contribuya a una mejora para el sector.
El Urbanismo y la Ordenación del Territorio copó el principal bloque temático abordado en la reunión, dejando patente las herramientas de planificación sobre las que los ICCP tienen plenas competencias. Se analizó el acuciado descenso de actividad en los últimos años en estas disciplinas, recordando que muchos de los PGOU vigentes son de finales de los años 90. Ambas partes coincidieron en que la dificultad normativa anterior a la aprobación de la LISTA -Ley 7/2021, de 1 de diciembre, de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía- ralentizó la actualización de planes y, muchos otros que se encontraban en curso, debieron revisarse conforme a la nueva normativa aprobada. Esto ha supuesto un freno a la actividad urbanizadora, haciendo que el suelo disponible vigente para vivienda haya ido mermando hasta los niveles actuales.
Si bien la LISTA introduce herramientas que mejoran la capacidad de gestionar la transformación del suelo planificado transformándolo en edificable, desde el Colegio se trasladó la necesidad de introducir nuevas herramientas que den capacidad a los ayuntamientos de ofrecer soluciones a las demandas actuales de vivienda, sin tener que esperar a la aprobación de un nuevo PGOU.
Los responsables colegiales indicaron que la Ordenación del Territorio, como elemento vertebrador del desarrollo y las infraestructuras, ha de ir de la mano de la planificación. En este sentido, señalaron que el POTA -Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía- y el PITMA 2030 -Plan de Infraestructuras de Transporte y Movilidad de Andalucía- deben remar en la misma dirección. “La mejora de las infraestructuras de comunicación existentes, así como la creación de nuevas, puede suponer un alivio para permitir la puesta a disposición de los ciudadanos de un parque de viviendas alejado de los grandes núcleos poblacionales, pero a distancias temporales atractivas para compensar la decisión de implantarse en poblaciones de menor tamaño a con un coste de vivienda muy inferior”, según detallaron los miembros de la Junta Rectora de Caminos Andalucía. Este podría ser incluso, en ciertos casos, una solución adecuada para evitar el despoblamiento de pequeñas poblaciones y evitar el avance de la España vaciada, comentaron. Para ello se requiere que la expansión y proyección urbanística, con la que se dé respuesta a las demandas de suelo existente, lleve aparejada una planificación de las redes de transporte eficiente y dimensionada para la correcta conectividad de los nuevos núcleos. En esta línea, apuntaron, las infraestructuras hídricas y energéticas han de ir de la mano, y dimensionarse de forma correcta, evitando que puedan afectar al crecimiento urbanístico, “como ha sucedido con anterioridad, y todavía sucede”.
