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DEMARCACIÓN DE ANDALUCÍA, CEUTA y MELILLA DEL CICCP

El decano habló del orgullo que ha supuesto el trabajo realizado y alabó a unos ingenieros puestos al servicio de la humanidad en toda la dimensión de la palabra

Ángel García Vidal: “Fue imposible desentenderse de esa terrible situación y todos decidimos quedarnos y poner lo mejor de nosotros mismos y asumir una gran responsabilidad, (…) con el único objetivo de que fuera útil nuestra aportación, nuestros conocimientos y nuestra experiencia, y por qué no decirlo, poniendo una gran carga de humanidad que iba indisolublemente unida a nuestra capacidad técnica”

Cuando empiezan a apagarse los focos de las cámaras y nos queda el eco de los grandes titulares, es tiempo del homenaje a los nuestros en su casa, su Colegio. Sus nombres resuenan en nuestra Demarcación y el rostro y la voz de Ángel García Vidal, nuestro Representante en Málaga, ya son internacionalmente conocidos por una triste tragedia que puso el nombre de Totalán en el mundo. Hablamos evidentemente del rescate del pequeño Julen, un niño de dos años, caído a un pozo de una veintena de centímetros de ancho y hallado a más de setenta metros de profundidad en el corazón del Cerro de la Corona.

Casi un centenar de colegiados quiso acompañar el 8 de marzo en una comida de confraternización a los once compañeros que cambiaron sus vidas durante trece días para ponerla al servicio de una misión mayor, sacar un niño de las tripas de la montaña. El deseo del Representante de Málaga con este acto era  poder devolver a la directiva del Colegio, en especial al Decano Luis Moral Ordóñez, y a los ingenieros de Málaga  y Andalucía el “apoyo, cariño y consideración” recibido durante ese enero de infarto que ha marcado para siempre el calendario.

Moral Ordóñez reconoció emocionado cuánto ha significado esta tragedia para el Colegio y para él como persona. Habló de “orgullo” y del valor de unos ingenieros que demostraron cómo la Ingeniería se pone al servicio de la humanidad. Alabó el compañerismo de los malagueños y se sintió uno más de ese equipo con los que compartió horas de infarto en las cuatro ocasiones en las que se trasladó hasta Totalán y siguiendo cada minuto los avances de la obra. Fue el hombre número once.

La intervención del Decano abrió el acto en el restaurante La Reserva del Siglo de Málaga en un salón lleno, donde también se encontraban los nueve ingenieros que, junto con García Vidal, se pusieron al frente de una obra de ingeniería sin precedentes en un rescate de emergencia y de los que éste último alabó “su trabajo, sufrimiento, capacidad técnica y, por encima de todo esto, el que fueran unas personas con un gran corazón”: Antonio Nieto Liñán, José Luis Gómez Vargas, Fernando Vílchez Vallejo, Mauricio Delgado Duarte, Antonio Moreno Sánchez, Jorge Gil Muñoz, Vicente Fossi Armijo, Javier Cañada Ruíz y Mario Muñoz-Atanet Sánchez.

Todos quisieron dirigir unas breves palabras a los presentes, después de que el Representante de Málaga recordara cómo sucedieron los fatídicos días en el Cerro de la Corona desde que la tarde del 14 de enero la Guardia Civil llamara para solicitar colaboración. “Ante tal drama humano era urgente rescatarlo con los medios que fueran necesarios” y dirigir esta operación con profesionales que supieran enfrentarse a una situación de este calibre. Media hora después de la llamada ya estaban trabajando junto a los efectivos de emergencias diseñando en cuestión de horas un procedimiento constructivo que pudiera ser efectivo para rescatar al pequeño Julen.

“A partir de ese momento fue imposible desentenderse de esa terrible situación y todos decidimos quedarnos y poner lo mejor de nosotros mismos y asumir una gran responsabilidad ante la opinión pública y ante la sociedad del mundo entero, sin ningún afán de protagonismo por parte de ninguno de nosotros ni del Colegio, con el único objetivo de que fuera útil nuestra aportación, nuestros conocimientos y nuestra experiencia, y por qué no decirlo, poniendo una gran carga de humanidad que iba indisolublemente unida a nuestra capacidad técnica”.

Como reseñó García Vidal, el protagonismo de nuestra profesión y del Colegio fue imposible evitarlo por la repercusión que este terrible suceso iba teniendo en los medios de comunicación, y por asumir a petición de las autoridades la coordinación de los trabajos de rescate. “Desde el primer momento esta responsabilidad no nos echó para atrás, y además tampoco le echó para atrás a nuestro Colegio por voz de nuestros máximos responsables como son nuestro Decano, Vicepresidente y Presidente, que nos apoyaron en todo momento, y que físicamente estuvieron muchos días acompañándonos en Totalán para compartir nuestras preocupaciones y nuestro trabajo. Nunca en la vida olvidaremos el apoyo recibido tanto de nuestros representantes como los de todos los compañeros de Málaga y de todo el país que con vuestros mensajes de ánimo y apoyo, y con vuestras aportaciones e ideas nos distéis la fuerza y empuje necesario a los 11 compañeros que estuvimos en Totalán, pareciendo que éramos muchos más con la ayuda de todos vosotros”.

Ilustrando su explicación, se proyectó un vídeo con fotografías del equipo de rescate y de la magnitud de las obras efectuadas para mostrar su verdadera dimensión y ofrecer detalles del proyecto constructivo, así como explicaciones de las decisiones tomadas ante los distintos imprevistos que fueron surgiendo.

De Málaga el homenaje pasa por Madrid el 14 de marzo con la jornada “Ingeniería en situaciones de emergencia” y la Conferencia-coloquio, “LA INGENIERÍA ES HUMANA” en la Festividad Día de la Ingeniería en Jaén.

 


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